Monday, 16 April 2012

Carencias nutricionales más frecuentes durante el embarazo

Durante la gestación, se ven aumentadas las necesidades de nutrientes y energía, por lo que aparecen carencias.
Entre los minerales y vitaminas con mayor riesgo de carencia se encuentran:
El calcio. Durante el embarazo, las necesidades de calcio se ven incrementadas ya que el esqueleto del feto tiene que mineralizarse. La mujer embarazada requiere 1.200 miligramos aproximadamente para evitar su propia descalcificación, llegando incluso a cantidades de entre 1.600 y 2.000 miligramos diarios en las embarazadas de gemelos.
El hierro. Durante la gestación la madre acumula hierro para poder hacer frente a la pérdida de sangre que tendrá lugar durante el parto. El bebé también acumula reservas que irá utilizando durante los 9 meses de crecimiento en el interior de su madre y en los primeros meses de vida.

El yodo. Las necesidades diarias de yodo van variando a lo largo de la vida y se duplican durante la etapa del embarazo y de la lactancia. Cualquier carencia grave de yodo en la alimentación de la embaraza da lugar a efectos negativos e irreversibles en el desarrollo cerebral del bebé, siendo la principal causa de retraso mental y físico (cretinismo) y parálisis cerebral evitable en el mundo.

El zinc. Es un mineral de enorme importancia ya que interviene a todos los niveles en el funcionamiento de los genes que contienen la información de las células.
El magnesio. Este mineral participa en el metabolismo de los azúcares, de las grasas y de las proteínas, interviene en el equilibrio ácido-base, en la formación de huesos, en la actividad cerebral y en las defensas inmunitarias.

La vitamina A. Se trata de una vitamina indispensable para el crecimiento y desarrollo de todos los tejidos y el buen mantenimiento de las mucosas, los epitelios y la piel.
El ácido fólico. El ácido fólico desempeña un papel fundamental a varios niveles: interviene en la formación de células sanguíneas (glóbulos rojos) y participa en la síntesis de los ácidos nucleicos (ADN, ARN), las proteínas, la metionina y de neurotransmisores como la adrenalina, la dopamina y la noradrenalina.

La vitamina B12. La vitamina B12 se complementa con la vitamina B9 y es imprescindible para su buen funcionamiento. Interviene en la formación de glóbulos rojos sanguíneos, en la secreción de anticuerpos, en la síntesis de ADN y metionina y en la integridad del sistema nervioso.
La vitamina C. La vitamina C actúa como antioxidante, participa en el mecanismo de la defensa inmunitaria, estimula la síntesis de colágeno aumentando la resistencia de los tejidos (piel, cartílagos, ligamentos, paredes de los vasos sanguíneos, dientes y huesos), favorece la síntesis hepática de la carnitina y participa en la síntesis de algunos neurotransmisores (noradrenalina).

La vitamina D. La vitamina D está implicada en un amplio número de procesos endocrinos y metabólicos, siendo uno de los más importantes la regulación del metabolismo del calcio y del fósforo (permite la fijación del calcio en los huesos). También interviene en el transporte del calcio hacia el feto, en la diferenciación de los glóbulos blancos, en el control de la síntesis de insulina por el páncreas y en la concentración del calcio en la leche materna.

La vitamina E. La vitamina E atraviesa con dificultad la placenta de la madre por lo que los bebés pueden nacer con los niveles sanguíneos de esta vitamina muy bajos, en especial los que son prematuros. Esta situación favorece la ruptura de glóbulos rojos y la ictericia (ojos y piel amarillos) tras el nacimiento cuando los glóbulos rojos se exponen bruscamente a aporte directo del oxígeno por los pulmones.
Por eso es muy importante seguir una alimentación variada y equilibrada en el embarazo, así podremos prevenir posibles complicaciones. Una dieta saludable se basa fundamentalmente en aumentar la cantidad de cereales, frutas, verduras, tubérculos, hortalizas y legumbres. Así mismo debe limitarse el consumo de aceites y grasas, sobre todo de origen animal, recomendamos el aceite de oliva.
Y sobretodo disfruta de tu embarazo porque es una etapa maravillosa!!

embarazo
vitaminas
minerales