Monday, 3 November 2014

¿QUÉ SON LOS ALIMENTOS FUNCIONALES?



¿Habéis oído hablar de los alimentos funcionales?, ¿Queréis saber qué son y qué pueden hacer por nuestra salud? Vamos a descubrirlos!

Los alimentos funcionales son aquellos que, más allá de su función nutritiva, tienen acciones fisiológicas beneficiosas para el organismo y contribuyen a reducir el riesgo de contraer enfermedades crónicas. Alimentos naturales y de diseño que se convierten en armas terapéuticas y en objetivo de la investigación.

¿Pero de qué alimentos estamos hablando? 


Pues de leche enriquecida con calcio o con ácido fólico, huevos con ácidos omega-3, cereales con fibras y minerales, sal yodada… Son alimentos que potencian las cualidades saludables de alguno de sus componentes.

Son alimentos de diseño ya que sobre la base nutricional de un alimento convencional se añade,  modifica, sustituye o reduce algún nutriente o elemento que hace que este producto, que tiene una función nutritiva, organoléptica o gastronómica convencional, tenga una función en relación con alguna parte de nuestro organismo, un elemento diana muy preciso.

Pero muchos de los alimentos considerados funcionales son naturales, sobre todo las frutas, verduras y hortalizas. También la dieta mediterránea (aceite de oliva, aceitunas, yogur, frutos secos, cereales integrales, pescado, fruta y verduras) sería funcional ya que hay evidencia científica de que mejora las funciones o procesos del organismo y tiene una acción positiva para la salud.

Una sola sardina tiene el equivalente a casi 6 litros de leche enriquecida con Omega 3. 



Para que los alimentosfuncionales contribuyan a potenciar la salud deben combinarse con un estilo de vida sano.

Si lleváramos una alimentación equilibrada y una vida sana no haría falta tomar alimentos funcionales, pero como no siempre conseguimos el equilibrio en nuestra dieta...

Por eso hay situaciones reales en las que estos productos tienen justificada su función, por ejemplo las personas que no comen pescado porque no les gusta o porque les provoca alergia y necesitan obtener por otro lado los beneficios de los ácidos omega 3. O personas que con una dieta normal no consiguen obtener el nivel adecuado de calcio y sufren osteoporosis.

Cada etapa tiene sus necesidades

Los alimentos funcionales pueden ser especialmente útiles en determinadas etapas de la vida como la infancia y adolescencia, periodo de desarrollo que necesita un aporte adecuado de nutrientes.

Así, son importantes alimentos que proporcionen calcio, vitamina C o vitamina D para el desarrollo esquelético, ácido fólico para el desarrollo del tubo neuronal, antioxidantes, ácidos grasos omega-3 y omega-6 y prebióticos para la función inmune; o hierro, zinc o yodo, además de ácidos omega 3 y 6, para el desarrollo cognitivo y psicomotor.

Si en las primeras etapas de la vida los alimentos funcionales están más orientados a mejorar el estado de salud, en la edad adulta la ingesta de estos nutrientes puede contribuir a prevenir enfermedades como la tensión arterial, el colesterol o el peso corporal.

Como conclusión podemos decir que tenemos alimentos al alcance de todos los cuales nos pueden ayudar a tener una mejor calidad de vida e incluso a curarnos de ciertas patologías. Como decía Hipócrates: "que tu medicina sea tu alimento y el alimento tu medicina".